El esquema de reclamo —que muchos usuarios ya califican en redes sociales como un verdadero "apriete digital"— consiste en el envío masivo de mensajes de WhatsApp, correos electrónicos y llamadas telefónicas a números de personas ajenas al crédito. En esos mensajes no solo se exige ubicar al titular, sino que en reiteradas ocasiones se divulgan montos adeudados y detalles de la morosidad, exponiendo al deudor a situaciones de angustia y escarnio público