Alzheimer: un estudio identificó una nueva forma genética presente en millones de personas

La investigación reveló que las personas portadoras de dos copias del gen APOE4 tienen prácticamente garantizado el desarrollo del Alzheimer.

Salud 16/05/2024 Claudia Claudia
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Investigadores identificaron una nueva forma de Alzheimer genético que podría cambiar la investigación, el desarrollo, diagnóstico y enfoques terapéuticos de la enfermedad.

Según el estudio, las personas portadoras de dos copias del gen APOE4 tienen prácticamente garantizado el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer y la aparición de sus síntomas a una edad más temprana, lo que podría redefinir a estos pacientes como portadores de una nueva forma genética de la enfermedad.

Alzheimer: qué dice el estudio

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Sterling Johnson, coautor del estudio y del Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de la Universidad de Wisconsin, explicó: "A través de estos datos estamos diciendo que quizá se trate de una forma genética de esta enfermedad, y no simplemente de una indicación de un factor de riesgo".
Lo cierto, es que los científicos saben desde hace tiempo que las personas con dos copias de la variante del gen APOE4 tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar la enfermedad que las personas con la versión más común del gen APOE, conocida como APOE3.
Aproximadamente entre el 2% y el 3% de la población general, o alrededor del 15% de las personas con Alzheimer, tienen dos copias de la variante APOE4.

"Este estudio añade datos convincentes que sugieren que las personas con dos copias de este gen tienen casi garantizado el desarrollo de Alzheimer si viven lo suficiente, y que desarrollarán Alzheimer antes que las personas sin este gen", afirmó Tara Spires-Jones, investigadora sobre Alzheimer de la Universidad de Edimburgo que no participó en el estudio.

Sterling Johnson, coautor del estudio y del Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de la Universidad de Wisconsin, se refirió a lo mismo y explicó: "A través de estos datos estamos diciendo que quizá se trate de una forma genética de esta enfermedad, y no simplemente de una indicación de un factor de riesgo".

La investigación fue liderada por el Dr. Juan Fortea, de la Universidad de Barcelona. Junto a sus colegas estudiaron más de 3.000 cerebros donados por el Centro Nacional de Coordinación del Alzheimer de Estados Unidos, así como datos biológicos y clínicos de más de 10.000 individuos procedentes de cinco conjuntos de datos de tres países.

De esta manera, descubrieron que, a los 65 años, al menos el 95% de las personas con dos copias de APOE4 -conocidos como homocigotos- tenían niveles anormales de una proteína relacionada con el Alzheimer llamada beta amiloide en su líquido cefalorraquídeo, y el 75% tenían escáneres cerebrales positivos para amiloide.

Los hallazgos sugieren que los homocigotos APOE4 cumplen los tres criterios principales para ser una enfermedad genética:

-Casi todas las personas con estas dos variantes genéticas tienen biología de Alzheimer.
-Desarrollan síntomas aproximadamente al mismo ritmo.
-Los cambios clínicos y biológicos se producen en una secuencia predecible.

La opinión de los expertos

El profesor David Curtis, del Instituto de Genética de la UCL, no participó en la investigación y se mostró poco convencido con los resultados. "No veo nada en este artículo que justifique la afirmación de que ser portador de dos copias de APOE4 represente alguna 'forma genética distinta' de la enfermedad de Alzheimer", dijo en un comunicado.

"No importa cuántas (copias) de APOE4 se tengan, los procesos subyacentes de la enfermedad parecen similares en todos los casos de Alzheimer", añadió.

En los ensayos clínicos, los pacientes con dos copias de la variante APOE4 presentan tasas mucho más elevadas de hemorragias cerebrales e inflamación asociadas al tratamiento contra el Alzheimer Leqembi de Eisai y Biogen, un fármaco recientemente aprobado que elimina el amiloide del cerebro.

Por este motivo, algunos centros no tratan a estos pacientes, explicó la Dra. Reisa Sperling, investigadora de la enfermedad en el Mass General Brigham que trabajó en el estudio.

"Esta investigación sugiere realmente que deberíamos tratarlos a una edad más temprana y en una fase temprana de la patología, porque sabemos que es muy probable que progresen rápidamente hacia el deterioro", señaló.

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