Giro en el crimen de la periodista: detienen a un empresario de la noche a quien había denunciado públicamente

Se trata de Darío Holzweissig, propietario de un boliche de Curuzú Cuatiá, el nuevo sospechoso por el asesinato de Griselda Blanco.

Policiales 26/05/2023 Claudia Claudia
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En su casa encontraron un celular que sería propiedad de la víctima. También hallaron un cuchillo, posiblemente el arma homicida.

La investigación del trágico asesinato de la periodista correntina, Griselda Blanco, dio un giro importante con la detención de Darío Alfredo Ricardo Holzweissig, un empresario de la noche que había sido denunciado por la víctima en el pasado. El nuevo sospechoso, propietario de un local bailable y una mueblería, fue arrestado después de que en su casa se encontrara un celular que sería propiedad de la víctima.

El jueves por la tarde, la División Homicidios de la Policía Federal realizó rastrillajes con perros especializados en la zona cercana al boliche “Punto Sur”, ubicado en Ruta Provincial 126 a la altura del kilómetro 159, en el terreno contiguo a la residencia de Holzweissig, donde se encontraron pruebas adicionales que podrían resultar cruciales para el caso. En ese lugar quedó detenido el principal sospechoso, quien fue trasladado a la alcaldía de la Comisaría 1°.

En el lugar fueron hallados un cuchillo y un teléfono desarmado, y se está trabajando para determinar si el celular en cuestión es el que fue reportado como robado por la familia de la periodista. Estas pruebas se sumarán a la evidencia presentada durante la indagatoria, en la que el empresario espera ser interrogado por la fiscal María José Barrero Sahagun, titular de la Unidad Fiscal de Recepción y Análisis de Casos (UFRAC).

Tras la detención del empresario, la Justicia ordenó liberar a Armando Jara, expareja de la periodista, quien había sido inicialmente sospechado por el femicidio. A pesar de los indicios iniciales, las pruebas no fueron suficientes para mantenerlo detenido y ahora las autoridades continúan buscando nuevas pistas que arrojen luz sobre la trama detrás del asesinato que conmocionó a la ciudad de Curuzú Cuatiá.

Blanco fue encontrada sin vida en su casa el 20 de mayo. Su cuerpo estaba tendido en el piso, con una pequeña soga sujeta a su cuello, presentando varios golpes en la cabeza y restos de cabellos en sus manos. Primero se había dicho que fue un suicidio, pero las marcas de tortura dieron cuenta de que se trataba de un crimen.

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Denuncias públicas, extorsión y amenazas: los testimonios que dieron con el presunto asesino
Holzweissig fue arrestado una semana después del crimen, luego de una serie de declaraciones testimoniales de los hijos de la víctima, quienes pusieron en conocimiento a los investigadores de sobre la “relación tóxica” que el empresario mantenía con su madre. En primera instancia, esa relación era carácter comercial y luego devino en encuentros sexuales.

Por un lado, fuentes del caso señalaron que la periodista habría denunciado públicamente al sospechoso en una ocasión anterior, durante uno de sus programas, por supuestas vinculaciones con hechos ilícitos en los que también estaban involucrados agentes de la policía local y otro empresario cercano al acusado, quien está siendo investigado por la Justicia.

Sin embargo, una de las hipótesis más fuertes de la fiscalía es que Blanco “comenzó a extorsionar al empresario”, exigiéndole dinero para no dar a conocer esta circunstancia a su esposa, lo que habría desencadenado el móvil del brutal crimen. Siempre en base a los testimonios de los allegados a la periodista.

La noche que fue hallada muerta la víctima, el boliche “Punto Sur” no abrió por supuestas “cuestiones climáticas”. Esto llamó la atención de los conocidos del empresario, ya que el evento de ese sábado iba a ser masivo y las bandas que iban a tocar ese día ya estaban confirmadas.

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A medida que la investigación avanza, la sociedad correntina sigue consternada por la pérdida de Griselda Blanco, una periodista comprometida y respetada que “siempre decía lo que el poder no quería oír”.

Las pruebas que complican al empresario
La fiscalía se encuentra analizando por estas horas los restos de cabello que fueron encontrados en las manos de Griselda, los cuales podrían haber sido arrancados al autor del hecho, momentos antes de su muerte. “Posiblemente, Blanco se defendió y esos pelos quedaron atascados en sus dedos”, dijo una fuente del caso.

Por otro lado, el celular hallado en la casa de Holzweissig será enviado a peritar por expertos en informática. El aparato estaba desarmado, según informaron las mismas fuentes. Los detectives deberán determinar si se trata del celular de la víctima, aunque a simple vista todo pareciera indicar que lo es. También serán clave las conversaciones entre el imputado y Blanco, las cuales no se podrán ver hasta tanto se pueda examinar el celular oficialmente.

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En tercer lugar, el cuchillo encontrado en un terreno contiguo al domicilio del acusado tenía manchas hemáticas que deberán ser peritadas para establecer si las mismas son de sangre humana. También podría solicitarse una prueba de ADN, aunque no sería posible encontrar rastros si el arma fue limpiada. “El ADN es muy sensible y el cuchillo no debería ser manipulado para poder encontrar rastros”, añadió una fuente.

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