La detención de Fassetta ocurrió este jueves por la noche cuando la fiscalía ordenó su arresto bajo la acusación de encubrimiento agravado en contexto de violencia de género. Se supo que el hombre, de 47 años, vivía en la casa de Barrelier tras conflictos personales con su familia.

Ahora, tras su aprehensión, se dieron a conocer detalles de sus diversas entrevistas con la televisión donde recordó que el sábado 23 de mayo estuvo con Agostina, su hermano menor, Melisa y Barrelier en un predio donde jugaban al fútbol“De ahí nos fuimos a un cumpleaños, los cinco juntos hasta que los tres se fueron a su casa. Claudio se fue conmigo hasta mi lugar de trabajo y cerca de las 21, él se fue. Me dijo que iba hasta lo de una amiga y que después se iba a la casa”.

“Cuando estábamos en la cancha, escuché que Agostina le pidió (a Claudio) su número de teléfono. En ese momento él no se lo da. La mamá estaba cerca de ella”, recordó en diálogo con TN.

El nuevo acusado señaló que la noche había transcurrido sin problemas, que las cámaras de seguridad de su trabajo pueden confirmar que estuvo allí, pero que todo cambió pasadas las cinco de la mañana del domingo 24 de mayo: “Me llamó la mamá y me contó. Cerré el negocio y, con dos amigos que estaban ahí con movilidad, estuvimos dando un par de vueltas y fuimos al domicilio de Melisa a ver si encontrábamos a su hija”.

La buscamos en plazas y en la calle. Y después nos fuimos a la comisaría a hacer la exposición. Estuvimos un rato y nos dijeron que fuéramos a la Unidad Judicial a hacer la denuncia. Hasta que nos tomaron la denuncia se hicieron las 8 de la mañana, comentó.

Asimismo, rememoró que durante esas horas Barrelier no los ayudó en la búsquedaNo colaboró con nosotros. En ese momento, con la desesperación que tenía la madre, cerré el kiosco y nos fuimos. Lo que menos pensamos es si él estaba colaborando o no. Fuimos a darle una mano a una mamá que estaba desesperada y sola en la casa”.

Un detalle que le llamó la atención y que ahora lo vincula con la causa es que le cambiaron el acolchado en su cama: “Habían puesto un acolchado color clarito donde yo dormía. Las colchas que yo tenía el sábado al mediodía antes de irme eran grises. Cuando volví, era otra, no la había visto nunca”