
Las negociaciones entre el gobierno y los sindicatos Amra y Siprus pasaron a un cuarto intermedio hasta la próxima semana


De la muerte es de lo único que no se puede volver.
El dolor por el asesinato de Máximo de 12 años, alumno de la escuela 1344 Taigoye, se hace inconmensurable y se expande en cada escuela que perdió un/a estudiante, pero también en cada una de nuestras escuelas que teme por ello.
Es necesario y se impone que por ellos y por todos nuestros/as estudiantes que la violencia narcocriminal se está llevando, exigir a los poderes políticos y judiciales acciones reales para defender nuestros territorios de tanta indiferencia y complicidad con estos hechos tan graves.
Exigimos justicia y el esclarecimiento de cada uno de estos hechos que durante estos años se llevaron la vida de tantos niños y jóvenes.
Por escuelas como territorios de paz.















